En la sección Crónicas de un Jardinero Liminal: Oficio, Horror y Supervivencia, el artículo: La idealización del acto de escribir sin contexto. El privilegio de la ética: La IA como tabla de salvación. Por el Jardinero Liminal.
Señala lo siguiente: El discurso suele ser el mismo: “La IA no crea, plagia, porque se alimenta de una base de datos de artistas a los cuales no ha consultado y que no reciben ganancias. Sus productos tienen errores, se ven feos y es antiético; si eres capaz de hacer la portada con IA, seguro hiciste el libro de la misma forma”. Esta es la respuesta a la histeria colectiva ante el éxito de libros generados por IA y al cambio en el mercado laboral de las áreas afectadas.
Los efectos son reales, no pienso negarlo, aunque la histeria y la exageración son igual de tangibles, desbordando posiciones hipermoralistas y nada realistas. ¿Por qué me importa la publicación de esta creadora? Porque en toda su deliberación sobre la IA —que, debo aclarar, no condenó abiertamente del todo—, cerró el tema de la autopublicación y las portadas con la siguiente frase: “Y si no tienes el dinero para pagar una portada y los servicios de edición, NO DEBERÍAS AUTOPUBLICAR”. Y aquí comienza mi problema.
Matemáticas del colapso: Cuando la física derrota a la economía. Nos dijeron que el Club de Roma se equivocó. 50 años de evidencia empírica demuestran que vamos directos al escenario que nadie quería ver. Por Pablo.
Empieza así: En 2021, Gaya Herrington —entonces directora de análisis de sostenibilidad en KPMG y máster por Harvard— publicó en el Journal of Industrial Ecology una comparación sistemática entre las proyecciones de un modelo de 1972 y cinco décadas de datos reales.
Su conclusión fue incómoda: los datos empíricos se ajustaban con notable precisión a los escenarios que terminaban en colapso sistémico a mediados del siglo XXI. El escenario que peor se ajustaba a la realidad era, precisamente, el único que evitaba el colapso.
Herrington no estaba analizando las profecías de ningún gurú new age ni los cálculos de un grupo ecologista radical. Estaba evaluando Los límites del crecimiento, el informe que el Club de Roma encargó a investigadores del MIT en 1972 y que, según la narrativa dominante, “se equivocó estrepitosamente” al predecir catástrofes que nunca llegaron. Hay un problema con esa narrativa: es falsa.
El derecho a no estar rota: De Gisèle Pelicot a mi consultorio, y de mi consultorio a la fuerza transformadora de llamarnos feministas. Por Sofi Alonso.
Llamé a mi newsletter Bitácora de Órbitas porque refleja mi forma de curiosear en el mundo. (...) Gisèle se enfrentó al juicio con su nombre y su cara expuestos, renunciando a su derecho al anonimato. Con decenas de micrófonos y cámaras apuntando hacia ella, expresó la causa que se tradujo a cientos de idiomas y se replicó en todos los medios: “Quiero que la vergüenza cambie de bando”
Pero durante el juicio, Gisèle tuvo que enfrentar no pocos intentos de avergonzarla. Algunos acusados negaron las violaciones, otros la acusaron de estar al tanto de los abusos e incluso de haber consentido a ellos. En su última declaración, la abogada defensora de los violadores cuestionó su relato: “al mirarla a usted, y lamento decirlo, me pregunté si alguna vez la veríamos llorar”. Es como si las víctimas no pudieran tener una actitud combativa, desear justicia ni mostrar fortaleza. Una buena víctima se debe mostrar destruida, avergonzada, rota por dentro y por fuera. Todo el tiempo y para siempre estar al borde del colapso.
Muchísimas gracias por incluir mi artículo sobre "El lobo estepario" de Herman Hesse y nuestro comportamiento en Substack. Siempre he leído y valorado el Diario de Substack por su calidad y aportes valiosos, me alegra aparecer esta vez y espero que el mensaje del artículo llegue a muchos.
Tres consejos para arrancar bien el año. De Jacobo Bergareche, de pago, pero con 7 días gratis.
«The years are short, but the days are long (los días son largos, pero los años son cortos)». Es la cita más desoladora que guardo en la memoria. Duele reconocerse en esta experiencia del tiempo: los años se nos pasan volando, estamos todavía acostumbrándonos con gran asombro a que el año se escribe con un seis al final, y ya casi se nos ha ido el primer mes.
A estas alturas algunos lectores habrán desistido de sus propósitos de año nuevo, habrán vuelto a fumar, o a beber, habrán dejado de ir al insufrible gimnasio o habrán vuelto a desayunar ese pincho de tortilla del que abjuraron. Otros seguiréis en la heroica lucha por ser la persona que desearíais ser. Yo todavía no tengo muy claro qué hacer con mi vida este año, pero os comparto algunas de las ideas que me dieron antes de que se extinguiera tan fugazmente el 2025.
Religión, política y piernas: Todo lo que está mal en Vox, en una sola foto. Por Mauricio-José Schwarz.
Breves antecedentes. Cada año, la Junta Mayor de Hermandades de la Semana Santa de Gandia convoca a un concurso de fotografía. Este año, en la categoría de “Aspectos de la Semana Santa”, fue elegida como triunfadora esta fotografía: “Eròtic”, del fotógrafo sevillano Gabriel María Pou Riesco, que será parte de una exposición de fotos seleccionadas por el certamen.
Como fotógrafo que soy puedo decir que es una imagen muy correcta: no hay distracciones, hay un contraste tanto de color como temático entre ambos elementos protagonistas, la composición es muy buena, y curiosamente la mirada me lleva sobre todo al pie desnudo del nazareno junto al pie con medias de la mujer del cartel. Una buena foto.
Pero esto es irrelevante, claro. Lo relevante es que para los fanáticos religiosos de la ultraderecha populista, esto es una barbaridad, un insulto a la semana santa, a la iglesia, a los católicos, a las buenas costumbres, a la tradición y todo eso que aducen continuamente para fingirse moralmente superiores, cuando lo que demuestran es su desorden interior.
Ensayo sobre la ceguera. ¿Qué eres capaz de hacer si nadie te ve? Notas sobre Saramago y una disección sobre la impunidad, el colapso de la ética y por qué la civilización es solo un barniz que desaparece en la oscuridad. Por Notas de libros y cafés.
Empieza de la siguiente manera: Ética y cafeína: un café Maragogipe para procesar la lucidez de Saramago. En un día cualquiera, en una gran ciudad, se empieza a esparcir una enfermedad por la que la gente se empieza a quedar ciega y contagia de su ceguera a los demás. En esa frase se podría resumir una lectura rápida y superficial de Ensayo sobre la ceguera, pero en realidad es una obra que brinda la oportunidad de generar análisis desde muchas perspectivas y abordar diferentes capas. Progresivamente, José Saramago narra todo tipo de situaciones que desbaratan la idea de que la civilización es un logro sólido que nos define como especie, cuando en realidad es una capa de pintura que se descascara al primer contacto con el caos. El estoicismo de Marco Aurelio, el contrato social de Rosseau, el imperativo categórico de Kant, el eterno retorno de Nietzche, las leyes, la justicia, y hasta el evangelio del amor al prójimo, todo lo que la humanidad construyó y profesó durante siglos, toda nuestra herencia intelectual desaparece en unas horas con el miedo y el hambre. El eje de la historia no es la pérdida de la visión, este es un recurso para mostrar un experimento sociológico sobre la impunidad, la moral, la ética, la fe...
2026: ¿El año en que los libros se escuchan más que se leen? Por Scarlett Pastor: Entre líneas
Se inicia de la siguiente forma: Cada inicio de año, al igual que nos sumamos a la tradición de los buenos propósitos o esperamos la llegada de las rebajas, el sector editorial se asoma al abismo de las predicciones. ¿Qué leeremos? ¿Qué formatos sobrevivirán? ¿Qué autores lograrán destacar en medio del ruido?
En este 2026, la respuesta parece más difusa que nunca. No porque falten libros, sino quizás, porque sobran pantallas. Y sin embargo, el libro —ese objeto obstinado que, con suerte, sobrevivirá a las vicisitudes del tiempo y de las modas— sigue resistiendo, aunque tenga que reinventar la manera de hacerse oír de tanto en tanto.
Las grandes tendencias del año apuntan hacia una transformación silenciosa: la IA como herramienta narrativa, el auge del audio y un renovado interés por las historias de evasión, en contraste con la saturación del presente.
Las editoriales comienzan a publicar novelas escritas con —o apoyadas por— inteligencia artificial, explorando el terreno entre la curiosidad y la desconfianza. El resultado, más allá del morbo, plantea una pregunta ética y a la vez estética: ¿puede una historia tener alma si no ha sido escrita desde la experiencia humana? El audiolibro como alternativa completamente establecida:
El coste oculto de ganar más. Por qué la estabilidad te atrapa (y no lo sabes) Por Pilar, de Desenredando cuentas.
¿Más ingresos es sinónimo de más opciones? Funciona…hasta cierto punto. Existe una paradoja con los ingresos y el dinero. Casi todos damos por hecho que el nivel de ingresos es una curva ascendente bastante clara. Más capacidad de elegir. Más control sobre tu tiempo y tu vida.
Últimamente estoy viendo en mi entorno que esa curva no es tan limpia ni tan lineal como solemos imaginar. Vivimos un poco engañados. No me refiero al clásico aumentas ingresos y aumentas gastos en proporción. Sino que hay un tramo intermedio de esa escalera de subida del que se habla poco y que, sin embargo, es donde se queda mucha gente.
Tu vida funciona sin sobresaltos económicos. Eres capaz de cuadrarlo todo. Pero tampoco has llegado aún a la siguiente base, esa que asociamos con la libertad real: eliges lo que quieres hacer, puedes parar, cambiar, bajar el ritmo o elegir otra cosa sin que todo se tambalee.
EL PROBLEMA NO ES LA IA: ES CÓMO HARARI (NO) LA PIENSA. Davos 2026 y las proyecciones invisibles del tecno-pesimismo. Por Christian Rodway
Empieza de esta forma: Cuando Yuval Noah Harari subió al escenario de Davos a mediados de 2026, parecía tener una misión clara: convencer a los líderes del mundo de que nuestra obsolescencia era inminente e inevitable. Lo logró. Durante 20 minutos tejió una narrativa apocalíptica donde las inteligencias artificiales “dominarían” el lenguaje, “conquistarían” la religión, y nos reducirían a caballos observando transacciones que ya no podemos comprender (si viste la conferencia comprenderás esta alusión). El problema no es que Harari esté preocupado por la IA. El problema es que todo su análisis descansa sobre proyecciones simbólicas que nunca examina, oculta relaciones de poder que deberían ser centrales, y termina ofreciendo exactamente lo que no necesitamos: pánico sin herramientas.
Nos echan de nuestros barrios y dicen que llueve: Analizo el hilo conductor entre Oxígeno, de Marta Jiménez Serrano, y el doloroso cierre de Tipos Infames. Por Lópezmenacho
Empieza de esta forma: Quería escribir antes de acabar el año y hacer balance de lo que fue un 2025 eléctrico, que sucedió a una velocidad de vértigo. Pero un final de año ajetreado laboralmente y una neumonía me lo impidieron. Luego, con la avalancha de noticias de trascendencia mundial, Trump como un acosador de instituto desatado, los accidentes ferroviarios, el nada sorpresivo desenmascaramiento de Julio Iglesias y las polémicas literarias de turno, decidí guardar silencio. Bárbara Blasco hizo estos días una lúcida apología sobre el valor del silencio en este mundo hooliganizado.
Entonces pensé en dónde refugiarme, ahora que me abruma tanto ruido, y como siempre recalé en la lectura. La única manera que conozco de parar el tiempo. Elegí el libro Oxígeno, de Marta Jiménez Serrano, llamado a ser uno de los libros potentes de esta entrada de año. En él cuenta la autora cómo estuvo a punto de morir por una intoxicación de monóxido de carbono en un piso que le habían alquilado en Madrid. Me siento identificado porque la autora narra las dificultades de vivir en una gran ciudad al tiempo que proyecta su carrera literaria y lo combina con otros trabajos, algo que intenté sin éxito durante una época de mi vida. De repente, pensé que la sensación de fragilidad que transmite esta novela biográfica, un pelín ensayística, y que se me acrecentaba al leer en los diarios noticias sobre el accidente ferroviario, era porque en el fondo, consciente o no, Oxígeno es una novela política.
6 meses *sin* camuflar. TODO lo que he aprendido. Por autiblog
Hace 6 meses inicié un proceso personal para intentar desenmascarar. O, al menos, para intentar no camuflar en todos y cada uno de los aspectos de mi vida. No podemos decir que lo haya logrado porque, sinceramente, tampoco sé si tiene sentido pasar de todo a nada, pero por lo menos he aprendido algunas cosas por el camino. Y me gustaría compartirlas por si te pueden ayudar.
Los "Ochomiles Literarios" son basura gamificada (Y aquí el por qué). TINCTA VERBA - Deceleración. Por Elías Muñoz. Señala:
... la lógica de los “Ochomiles literarios” convierte la lectura en checklist deportivo que traiciona el propósito mismo de la literatura. Déjame explicarte (...) por qué este fenómeno viral es, en el fondo, basura gamificada disfrazada de cultura.
Qué son los “Ochomiles Literarios” (Y quién los inventó): El concepto imita al montañismo: hay 14 montañas en el mundo que superan los 8,000 metros (los “ochomiles”). Escalarlas todas es logro supremo que pocos montañistas consiguen.
Alguien en BookTok o Bookstagram pensó: “¿Y si aplicamos esto a libros difíciles?” Resultado: listas de 12-16 novelas “extremadamente difíciles” que “todo lector serio debe conquistar”. Las más comunes que me he encontrado incluyen:
En la sección Crónicas de un Jardinero Liminal: Oficio, Horror y Supervivencia, el artículo: La idealización del acto de escribir sin contexto. El privilegio de la ética: La IA como tabla de salvación. Por el Jardinero Liminal.
Señala lo siguiente: El discurso suele ser el mismo: “La IA no crea, plagia, porque se alimenta de una base de datos de artistas a los cuales no ha consultado y que no reciben ganancias. Sus productos tienen errores, se ven feos y es antiético; si eres capaz de hacer la portada con IA, seguro hiciste el libro de la misma forma”. Esta es la respuesta a la histeria colectiva ante el éxito de libros generados por IA y al cambio en el mercado laboral de las áreas afectadas.
Los efectos son reales, no pienso negarlo, aunque la histeria y la exageración son igual de tangibles, desbordando posiciones hipermoralistas y nada realistas. ¿Por qué me importa la publicación de esta creadora? Porque en toda su deliberación sobre la IA —que, debo aclarar, no condenó abiertamente del todo—, cerró el tema de la autopublicación y las portadas con la siguiente frase: “Y si no tienes el dinero para pagar una portada y los servicios de edición, NO DEBERÍAS AUTOPUBLICAR”. Y aquí comienza mi problema.
https://eljardineroliminal.substack.com/p/la-idealizacion-del-acto-de-escribir
Matemáticas del colapso: Cuando la física derrota a la economía. Nos dijeron que el Club de Roma se equivocó. 50 años de evidencia empírica demuestran que vamos directos al escenario que nadie quería ver. Por Pablo.
Empieza así: En 2021, Gaya Herrington —entonces directora de análisis de sostenibilidad en KPMG y máster por Harvard— publicó en el Journal of Industrial Ecology una comparación sistemática entre las proyecciones de un modelo de 1972 y cinco décadas de datos reales.
Su conclusión fue incómoda: los datos empíricos se ajustaban con notable precisión a los escenarios que terminaban en colapso sistémico a mediados del siglo XXI. El escenario que peor se ajustaba a la realidad era, precisamente, el único que evitaba el colapso.
Herrington no estaba analizando las profecías de ningún gurú new age ni los cálculos de un grupo ecologista radical. Estaba evaluando Los límites del crecimiento, el informe que el Club de Roma encargó a investigadores del MIT en 1972 y que, según la narrativa dominante, “se equivocó estrepitosamente” al predecir catástrofes que nunca llegaron. Hay un problema con esa narrativa: es falsa.
https://romperelhechizo.substack.com/p/limites-crecimiento-validacion-colapso
El derecho a no estar rota: De Gisèle Pelicot a mi consultorio, y de mi consultorio a la fuerza transformadora de llamarnos feministas. Por Sofi Alonso.
Llamé a mi newsletter Bitácora de Órbitas porque refleja mi forma de curiosear en el mundo. (...) Gisèle se enfrentó al juicio con su nombre y su cara expuestos, renunciando a su derecho al anonimato. Con decenas de micrófonos y cámaras apuntando hacia ella, expresó la causa que se tradujo a cientos de idiomas y se replicó en todos los medios: “Quiero que la vergüenza cambie de bando”
Pero durante el juicio, Gisèle tuvo que enfrentar no pocos intentos de avergonzarla. Algunos acusados negaron las violaciones, otros la acusaron de estar al tanto de los abusos e incluso de haber consentido a ellos. En su última declaración, la abogada defensora de los violadores cuestionó su relato: “al mirarla a usted, y lamento decirlo, me pregunté si alguna vez la veríamos llorar”. Es como si las víctimas no pudieran tener una actitud combativa, desear justicia ni mostrar fortaleza. Una buena víctima se debe mostrar destruida, avergonzada, rota por dentro y por fuera. Todo el tiempo y para siempre estar al borde del colapso.
https://psicologasofialonso.substack.com/p/el-derecho-a-no-estar-rota
Antes de que el inglés fuera la lengua del poder, hubo ciudades, leyes y vida en español en gran parte del actual Estados Unidos.
No es historia alternativa, es historia previa a la frontera.
https://open.substack.com/pub/elumtimoorbe/p/cuando-estados-unidos-hablaba-espanol?r=5utztk&utm_medium=ios&shareImageVariant=overlay
Genial, sale hoy en el Diario.
Gracias por incluir mi reflexión!
Muchas gracias, Javier. Y, tu que eres un experto en esto, en la curación, si nos das tu opinión sobre la pregunta que hacemos, estaría muy bien.
Muy interesante esto. La personalización era algo que se echaba de menos y abre muchas posibilidades para darle más identidad a cada Substack.
Muchísimas gracias por incluir mi artículo sobre "El lobo estepario" de Herman Hesse y nuestro comportamiento en Substack. Siempre he leído y valorado el Diario de Substack por su calidad y aportes valiosos, me alegra aparecer esta vez y espero que el mensaje del artículo llegue a muchos.
Se agradece mucho.
Tres consejos para arrancar bien el año. De Jacobo Bergareche, de pago, pero con 7 días gratis.
«The years are short, but the days are long (los días son largos, pero los años son cortos)». Es la cita más desoladora que guardo en la memoria. Duele reconocerse en esta experiencia del tiempo: los años se nos pasan volando, estamos todavía acostumbrándonos con gran asombro a que el año se escribe con un seis al final, y ya casi se nos ha ido el primer mes.
A estas alturas algunos lectores habrán desistido de sus propósitos de año nuevo, habrán vuelto a fumar, o a beber, habrán dejado de ir al insufrible gimnasio o habrán vuelto a desayunar ese pincho de tortilla del que abjuraron. Otros seguiréis en la heroica lucha por ser la persona que desearíais ser. Yo todavía no tengo muy claro qué hacer con mi vida este año, pero os comparto algunas de las ideas que me dieron antes de que se extinguiera tan fugazmente el 2025.
https://substack.com/home/post/p-185616392
Religión, política y piernas: Todo lo que está mal en Vox, en una sola foto. Por Mauricio-José Schwarz.
Breves antecedentes. Cada año, la Junta Mayor de Hermandades de la Semana Santa de Gandia convoca a un concurso de fotografía. Este año, en la categoría de “Aspectos de la Semana Santa”, fue elegida como triunfadora esta fotografía: “Eròtic”, del fotógrafo sevillano Gabriel María Pou Riesco, que será parte de una exposición de fotos seleccionadas por el certamen.
Como fotógrafo que soy puedo decir que es una imagen muy correcta: no hay distracciones, hay un contraste tanto de color como temático entre ambos elementos protagonistas, la composición es muy buena, y curiosamente la mirada me lleva sobre todo al pie desnudo del nazareno junto al pie con medias de la mujer del cartel. Una buena foto.
Pero esto es irrelevante, claro. Lo relevante es que para los fanáticos religiosos de la ultraderecha populista, esto es una barbaridad, un insulto a la semana santa, a la iglesia, a los católicos, a las buenas costumbres, a la tradición y todo eso que aducen continuamente para fingirse moralmente superiores, cuando lo que demuestran es su desorden interior.
https://elnocturno.substack.com/p/religion-politica-y-piernas
Ensayo sobre la ceguera. ¿Qué eres capaz de hacer si nadie te ve? Notas sobre Saramago y una disección sobre la impunidad, el colapso de la ética y por qué la civilización es solo un barniz que desaparece en la oscuridad. Por Notas de libros y cafés.
Empieza de la siguiente manera: Ética y cafeína: un café Maragogipe para procesar la lucidez de Saramago. En un día cualquiera, en una gran ciudad, se empieza a esparcir una enfermedad por la que la gente se empieza a quedar ciega y contagia de su ceguera a los demás. En esa frase se podría resumir una lectura rápida y superficial de Ensayo sobre la ceguera, pero en realidad es una obra que brinda la oportunidad de generar análisis desde muchas perspectivas y abordar diferentes capas. Progresivamente, José Saramago narra todo tipo de situaciones que desbaratan la idea de que la civilización es un logro sólido que nos define como especie, cuando en realidad es una capa de pintura que se descascara al primer contacto con el caos. El estoicismo de Marco Aurelio, el contrato social de Rosseau, el imperativo categórico de Kant, el eterno retorno de Nietzche, las leyes, la justicia, y hasta el evangelio del amor al prójimo, todo lo que la humanidad construyó y profesó durante siglos, toda nuestra herencia intelectual desaparece en unas horas con el miedo y el hambre. El eje de la historia no es la pérdida de la visión, este es un recurso para mostrar un experimento sociológico sobre la impunidad, la moral, la ética, la fe...
https://substack.com/home/post/p-185707680
2026: ¿El año en que los libros se escuchan más que se leen? Por Scarlett Pastor: Entre líneas
Se inicia de la siguiente forma: Cada inicio de año, al igual que nos sumamos a la tradición de los buenos propósitos o esperamos la llegada de las rebajas, el sector editorial se asoma al abismo de las predicciones. ¿Qué leeremos? ¿Qué formatos sobrevivirán? ¿Qué autores lograrán destacar en medio del ruido?
En este 2026, la respuesta parece más difusa que nunca. No porque falten libros, sino quizás, porque sobran pantallas. Y sin embargo, el libro —ese objeto obstinado que, con suerte, sobrevivirá a las vicisitudes del tiempo y de las modas— sigue resistiendo, aunque tenga que reinventar la manera de hacerse oír de tanto en tanto.
Las grandes tendencias del año apuntan hacia una transformación silenciosa: la IA como herramienta narrativa, el auge del audio y un renovado interés por las historias de evasión, en contraste con la saturación del presente.
Las editoriales comienzan a publicar novelas escritas con —o apoyadas por— inteligencia artificial, explorando el terreno entre la curiosidad y la desconfianza. El resultado, más allá del morbo, plantea una pregunta ética y a la vez estética: ¿puede una historia tener alma si no ha sido escrita desde la experiencia humana? El audiolibro como alternativa completamente establecida:
https://scarlettpastor.substack.com/p/2026-el-ano-en-que-los-libros-se
El coste oculto de ganar más. Por qué la estabilidad te atrapa (y no lo sabes) Por Pilar, de Desenredando cuentas.
¿Más ingresos es sinónimo de más opciones? Funciona…hasta cierto punto. Existe una paradoja con los ingresos y el dinero. Casi todos damos por hecho que el nivel de ingresos es una curva ascendente bastante clara. Más capacidad de elegir. Más control sobre tu tiempo y tu vida.
Últimamente estoy viendo en mi entorno que esa curva no es tan limpia ni tan lineal como solemos imaginar. Vivimos un poco engañados. No me refiero al clásico aumentas ingresos y aumentas gastos en proporción. Sino que hay un tramo intermedio de esa escalera de subida del que se habla poco y que, sin embargo, es donde se queda mucha gente.
Tu vida funciona sin sobresaltos económicos. Eres capaz de cuadrarlo todo. Pero tampoco has llegado aún a la siguiente base, esa que asociamos con la libertad real: eliges lo que quieres hacer, puedes parar, cambiar, bajar el ritmo o elegir otra cosa sin que todo se tambalee.
https://desenredandocuentas.substack.com/p/el-coste-oculto-de-ganar-mas
EL PROBLEMA NO ES LA IA: ES CÓMO HARARI (NO) LA PIENSA. Davos 2026 y las proyecciones invisibles del tecno-pesimismo. Por Christian Rodway
Empieza de esta forma: Cuando Yuval Noah Harari subió al escenario de Davos a mediados de 2026, parecía tener una misión clara: convencer a los líderes del mundo de que nuestra obsolescencia era inminente e inevitable. Lo logró. Durante 20 minutos tejió una narrativa apocalíptica donde las inteligencias artificiales “dominarían” el lenguaje, “conquistarían” la religión, y nos reducirían a caballos observando transacciones que ya no podemos comprender (si viste la conferencia comprenderás esta alusión). El problema no es que Harari esté preocupado por la IA. El problema es que todo su análisis descansa sobre proyecciones simbólicas que nunca examina, oculta relaciones de poder que deberían ser centrales, y termina ofreciendo exactamente lo que no necesitamos: pánico sin herramientas.
https://christianrodway.substack.com/p/el-problema-no-es-la-ia-es-como-harari
Nos echan de nuestros barrios y dicen que llueve: Analizo el hilo conductor entre Oxígeno, de Marta Jiménez Serrano, y el doloroso cierre de Tipos Infames. Por Lópezmenacho
Empieza de esta forma: Quería escribir antes de acabar el año y hacer balance de lo que fue un 2025 eléctrico, que sucedió a una velocidad de vértigo. Pero un final de año ajetreado laboralmente y una neumonía me lo impidieron. Luego, con la avalancha de noticias de trascendencia mundial, Trump como un acosador de instituto desatado, los accidentes ferroviarios, el nada sorpresivo desenmascaramiento de Julio Iglesias y las polémicas literarias de turno, decidí guardar silencio. Bárbara Blasco hizo estos días una lúcida apología sobre el valor del silencio en este mundo hooliganizado.
Entonces pensé en dónde refugiarme, ahora que me abruma tanto ruido, y como siempre recalé en la lectura. La única manera que conozco de parar el tiempo. Elegí el libro Oxígeno, de Marta Jiménez Serrano, llamado a ser uno de los libros potentes de esta entrada de año. En él cuenta la autora cómo estuvo a punto de morir por una intoxicación de monóxido de carbono en un piso que le habían alquilado en Madrid. Me siento identificado porque la autora narra las dificultades de vivir en una gran ciudad al tiempo que proyecta su carrera literaria y lo combina con otros trabajos, algo que intenté sin éxito durante una época de mi vida. De repente, pensé que la sensación de fragilidad que transmite esta novela biográfica, un pelín ensayística, y que se me acrecentaba al leer en los diarios noticias sobre el accidente ferroviario, era porque en el fondo, consciente o no, Oxígeno es una novela política.
https://lopezmenacho.substack.com/p/nos-echan-de-nuestros-barrios-y-dicen
6 meses *sin* camuflar. TODO lo que he aprendido. Por autiblog
Hace 6 meses inicié un proceso personal para intentar desenmascarar. O, al menos, para intentar no camuflar en todos y cada uno de los aspectos de mi vida. No podemos decir que lo haya logrado porque, sinceramente, tampoco sé si tiene sentido pasar de todo a nada, pero por lo menos he aprendido algunas cosas por el camino. Y me gustaría compartirlas por si te pueden ayudar.
https://autiblog.substack.com/p/6-meses-sin-camuflar-todo-lo-que
Los "Ochomiles Literarios" son basura gamificada (Y aquí el por qué). TINCTA VERBA - Deceleración. Por Elías Muñoz. Señala:
... la lógica de los “Ochomiles literarios” convierte la lectura en checklist deportivo que traiciona el propósito mismo de la literatura. Déjame explicarte (...) por qué este fenómeno viral es, en el fondo, basura gamificada disfrazada de cultura.
Qué son los “Ochomiles Literarios” (Y quién los inventó): El concepto imita al montañismo: hay 14 montañas en el mundo que superan los 8,000 metros (los “ochomiles”). Escalarlas todas es logro supremo que pocos montañistas consiguen.
Alguien en BookTok o Bookstagram pensó: “¿Y si aplicamos esto a libros difíciles?” Resultado: listas de 12-16 novelas “extremadamente difíciles” que “todo lector serio debe conquistar”. Las más comunes que me he encontrado incluyen:
Ulises (Joyce)
En busca del tiempo perdido (Proust)
La broma infinita (Wallace)
2666 (Bolaño)
El arcoiris de gravedad (Pynchon)
Guerra y paz (Tolstói)
Finnegans Wake (Joyce)
La montaña mágica (Mann)
https://tinctaverba.substack.com/p/los-ochomiles-literarios-son-basura